Qué ganan y pierden el gobierno y la oposición de Venezuela con las elecciones parlamentarias
- Dionisio
- 7 dic 2020
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La oposición no se presentó en 2018 por considerar fraudulentas las elecciones y ese fue el punto de partida para que luego Juan Guaidó se proclamara presidente interino como líder de la Asamblea Nacional (AN) y se agravara así la crisis política que sufre el país desde hace años.
En un clima de distensión de las medidas para contener la pandemia y con una dolarización de facto cada vez más rampante como consecuencia de la hiperinflación, Venezuela está llamada este domingo a renovar el poder legislativo, el único del Estado que controlaba la oposición.
El triunfo en 2015, quizás el más importante de una oposición entonces unida, provocó que el oficialismo cerrará vías electorales, sobre todo impidiendo el referendo revocatorio de 2016 y limitando las condiciones a partidos y líderes opositores, que ante la falta de garantías llamaron a la abstención tanto en 2018 como ahora.

En 2017, tras meses de protestas en las calles, el oficialismo creó una Asamblea Nacional Constituyente que legisló a su favor, pero que finalmente desechó el objetivo inicial de redactar una nueva Constitución.
Ahora se acabará esa duplicación parlamentaria y el chavismo podrá profundizar en su apertura económica en busca de ingresos que amainen la severa crisis económica.
Y lo hará a través de la Asamblea Nacional, donde se espera que este domingo logre al menos dos tercios del ampliado hemiciclo.
Sin embargo, las elecciones de este domingo, como las presidenciales de 2018, no son reconocidas por Estados Unidos ni la Unión Europea porque aseguran que no se dan condiciones justas. La presión sobre el gobierno de Maduro, por lo tanto, continuará.
En el otro lado, Guaidó dejará de ser líder del Parlamento cuando el 5 de enero de 2021 asuma la nueva Asamblea. Fue ese puesto lo que le permitió proclamarse presidente interino y contar con el apoyo de decenas de países, por lo que ahora se abrirá un nuevo escenario dentro de sus filas.
Las elecciones de este domingo difícilmente resuelven este bloqueo político, que tiene consecuencias económicas en un país que ha perdido tres cuartas partes de su Producto Interno Bruto (PIB) desde 2013 y que atraviesa la tercera hiperinflación más larga de la historia en el mundo, según los datos de Ecoanalítica.
Pero entonces, ¿qué ganan y pierden ambos bandos?
El gobierno
El chavismo asegura que volver a controlar la Asamblea, como se espera que suceda porque compite con una oposición con menor peso que la que encabeza por ahora Guaidó, será clave para una recuperación económica que no termina de llegar.
Pero lo cierto es que con la Constituyente ya legisló como quiso y que hacerlo desde la AN no va a convencer a los países que no consideran legítimas las autoridades del chavismo y que mantienen bloqueado su acceso a los mercados internacionales de financiación y de comercio petrolero.
"No va a haber nada distinto a lo que ya tiene", dice a BBC Mundo el analista Luis Vicente León, director de la consultora Datanálisis. "La actual Asamblea no promulgó una ley ni hizo ninguna auditoría. Todo se lo tumbó el TSJ", recuerda.
Fuente: BBC




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