No sé hasta que punto asumo el término de "tóxico", no solo a nivel familiar. Creo que cada persona tiene una manera de ver la vida, y quizás ese que consideramos tóxico simplemente está siendo fiel a sus creencias, y hasta puede que esté convencido de que todo lo que hace es por tu bien. Simplemente aún no entendió que cada persona es un mundo y que no hay una verdad absoluta.Creo que deberíamos aprender primero a amarnos a nosotros mismos para poder también comprender al otro y dejar de querer convertirlo en algo que deseamos o en lo que creemos correcto. Es la propia inseguridad la que nos vuelve hostiles y no nos permite la convivencia. Cuando logras entender que tu libertad termina donde empieza la del otro y viceversa, ya no ves ni practicas la "toxicidad" sino que comprendes que son distintos puntos de vista, y aprendes a convivir y a buscar tu felicidad sin excusas.
Hola Mónica, yo pienso que está muy de moda el término y lo están vaciando un poco de contenido. Es decir, hay que ver cada caso y circunstancia, los otros son un espejo de nuestras sombras, con lo cual, no es casual que nos muestren su lado "Tóxico". Sin la ayuda de un espejo ¿Cómo veríamos los lunares en nuestra espalda? A demás, también hay que tener en cuenta los contratos álmicos que tenemos con cada quien, especialmente los de linaje sanguineo.
Con esto no quiero decir que nos arrodillemos al castigo que nos propinas, por Dios! Sólo digo que una cosa es evadirlos y otra cosa es ir descubriendo quienes somos y continuar el camino con menos culpa y más abiertos a lo que trae la vida. Si ellos nos quieren acompañar BIENVENIDOS SEAN, pero no con sus reglas, sino en un vínculo de respeto y aprendizaje mutuo. Y si no quieren hacerlo, pues... nada podemos hacer más que continuar viaje!
Loula, coincido plenamente en lo de descubrir quiénes somos y continuar la vida con menos culpa. Eso nos ayudará a plantarnos frente al otro e invitarlo a continuar el camino en un aprendizaje mutuo o que cada uno siga el
No sé hasta que punto asumo el término de "tóxico", no solo a nivel familiar. Creo que cada persona tiene una manera de ver la vida, y quizás ese que consideramos tóxico simplemente está siendo fiel a sus creencias, y hasta puede que esté convencido de que todo lo que hace es por tu bien. Simplemente aún no entendió que cada persona es un mundo y que no hay una verdad absoluta. Creo que deberíamos aprender primero a amarnos a nosotros mismos para poder también comprender al otro y dejar de querer convertirlo en algo que deseamos o en lo que creemos correcto. Es la propia inseguridad la que nos vuelve hostiles y no nos permite la convivencia. Cuando logras entender que tu libertad termina donde empieza la del otro y viceversa, ya no ves ni practicas la "toxicidad" sino que comprendes que son distintos puntos de vista, y aprendes a convivir y a buscar tu felicidad sin excusas.
Hola Mónica, yo pienso que está muy de moda el término y lo están vaciando un poco de contenido. Es decir, hay que ver cada caso y circunstancia, los otros son un espejo de nuestras sombras, con lo cual, no es casual que nos muestren su lado "Tóxico". Sin la ayuda de un espejo ¿Cómo veríamos los lunares en nuestra espalda? A demás, también hay que tener en cuenta los contratos álmicos que tenemos con cada quien, especialmente los de linaje sanguineo.
Con esto no quiero decir que nos arrodillemos al castigo que nos propinas, por Dios! Sólo digo que una cosa es evadirlos y otra cosa es ir descubriendo quienes somos y continuar el camino con menos culpa y más abiertos a lo que trae la vida. Si ellos nos quieren acompañar BIENVENIDOS SEAN, pero no con sus reglas, sino en un vínculo de respeto y aprendizaje mutuo. Y si no quieren hacerlo, pues... nada podemos hacer más que continuar viaje!
Saludos!!!